domingo, 13 de enero de 2013

HOY


Hoy te miro a los ojos y aseguro que todo ha valido la pena, porque reencontrarme en tu mirada es lejos lo mejor. Hoy vuelvo a observarte mientras duermes y dejo de buscarle un sentido a este instinto que me lleva a pasar horas así, contemplado tu integridad, velando tu sueño. Hoy volvemos a declararle la guerra al tiempo y sin darnos cuenta se nos va un año, los primeros doce días vaticinan tranquilidad y armonía, nosotros nos comprometemos con el cariño y la lealtad, entonces podemos asegurar que se nos viene lo mejor.

Podría escribir miles de textos para explicar esto, pero cada palabra ensucia, cada frase degrada, porque estoy segura que jamás comprenderá el resto lo que pasa acá adentro. De momento, sigo observando tu sonrisa al dormir, el movimiento de tus pies que refleja al caminante, y me aferro a tu pecho para sentir más fuerte, para quererte un poco más, para que los días sigan siendo así.

Muy pocas veces me quedo sin palabras, pero éste enmudecimiento me hace bien, me grita que es mejor no decir mucho, para sentir más, para vivir más, para seguir sonriendo juntos y caminando de la mano.-

lunes, 7 de enero de 2013

Bitácora de viaje III


El viaje no se detuvo, jamás dejaron de avanzar nuestros pasos, jamás nos hemos quedado inmóviles y pensarlo me hace feliz. Este viaje ha sido una vorágine de sentimientos, ha sido un renacer constante, una muerte en cinta, a veces llego a pensar que los instintos dirigen todo y la cabeza solo acata, la mente actúa solo para conservar bajo su alero cada momento, cada paisaje, cada suspiro. No puedo creer que el tiempo pase tan rápido cada vez que nos sentimos, sin darnos cuenta ya es Julio.

Es un buen mes para volver al puerto y dejarse llevar por el oleaje, es un buen mes para aquietar nuestras aguas y subvertir el frío, es un buen mes para volver a sentir tu peso sobre mi cuerpo, para volver a mirarnos desde el deseo, desde el cariño, desde la libertad.

Julio tiene un carnaval y este carnaval sigue siendo alma y piel, sigue siendo deseo y ardid de la conciencia, sigue siendo placer y complacer, este carnaval hoy más que nunca, se constituye como ritmo encendido en tu boca rapiando mientras tu cuerpo recorre confines secretos y misteriosos. El carnaval de Julio es locura descontrolada y cariños sinceros.

En Julio, sigues haciendo que me sienta mujer, tus caricias, tus gestos y tu integridad siguen causando los mismos estragos sobre este cuerpo que pide a gritos que entres, que no detengas el carnaval, que bailes conmigo y que me cantes al oído, para olvidar que afuera llueve, que afuera nos esperan y hace frío, para quedarnos en la cama contemplando nuestras miradas, para acariciar nuestros rostros y sonreír, sonreír porque somos, porque estamos y porque así lo sentimos. Sonreír porque el viaje no se detendrá y porque el carnaval sigue latiendo por dentro.

Hoy siento el carnaval, huelo el carnaval, saboreo el carnaval y disfruto el carnaval, lo siento fluir más que nunca dentro de las venas. Ya no espero que llore esa nube negra, las lluvias de Julio no detendrán la fiesta, no opacarán el baile, el frío de Julio no se sentirá acá, porque desde hoy Julio es festejo, Julio trae sonrisas y gritos, susurros y caricias inesperadas. Julio es la clave, Julio ya no será frío.-

viernes, 4 de enero de 2013

Tortura y Esperanza


Las noches de frío me torturan, son un llamado de atención a la memoria, me obligan a asegurar una vez más que eres el mejor guatero humano del mundo completo. El verano también me tortura, me obliga a recordar nuestros paseos en bicicleta, nuestras tardes en la piscina, nuestras noches guitarreadas en el patio. Cada mañana me tortura, me llena de odio hacia tus verdugos y reafirma mi amor por ti, cada tarde espero que llegues a casa para tomar tecito y reírnos un rato, a cada momento imagino que vuelves con tu sonrisa gigante y tus brazos abiertos.

Hermanito mío, la incondicionalidad siempre fue mi única promesa, y hoy esa promesa sigue en pie, como cuando gritábamos haciendo la tercera voz “y juro que la cara voy a dar, cada vez que alguien te nombre aquí o allá”. Defenderé tu integridad tanto como mis sonrisas, defenderé nuestros recuerdos para que sigan siendo parte de nuestra cotidianidad hoy separada y vigilada por nuestros enemigos. Nada podrá borrar lo que aprendimos, lo que vivimos y lo que disfrutamos. Nadie cuestionará tus actos en mi presencia, porque no dudaré en defender nuestras convicciones con garras y dientes. Nadie ensuciará tu nombre.

Hoy vuelvo a regalar un abrazo a la rabia, hoy vuelvo a sentir la tortura de las noches frías lejos de tu corporeidad, hoy vuelvo a gritarle al mundo que no borrarán nuestros recuerdos, ni detendrán nuestras acciones, por mucho que lo intenten. Hoy vuelvo a gritarle al cielo que te necesito acá para acurrucarme en tu regazo, para caminar por la población y reír a destajo, para llorar si es necesario, para recuperar el tiempo que nos han robado, para volver a ser hermosos.

jueves, 3 de enero de 2013

AZUL


¡Hola Azul! ¿Estás aquí?, ¿Puedes escucharme?... Yo sé que sí puedes hacerlo, no quisiera molestarte a estas horas de la noche, pero tengo muchísimas cosas que contarte.

Sucede que la mamá siente un vacío inmenso, el pecho está más apretado que de costumbre y ni siquiera Máximo con todas sus locuras ha sido capaz de sacarle una sonrisa completa que aliviane la carga. Es una locura que te cuente estas cosas, lo que menos deseo es hacer que te sientas mal, pero siempre he pensado que debemos ser honestas, confiar en nosotras mismas.

Muy probablemente no logres comprender a cabalidad mis palabras, pero es necesario que AHORA escuches y luego puedas PROCESAR lo que voy a decir.

Hija mía: La vida es una guerra, apenas tomamos conciencia de aquello, nos posicionamos de un lado o del otro. Aquí no hay buenos ni malos; hay acciones que construyen un presente con vista hacia un futuro y en consecuencia con el pasado. Pero ésta es una guerra y tu puedes elegir la vereda que prefieras. Yo hace mucho tiempo elegí la mía, asumiendo todas las consecuencias que esa elección traería.

Tu lo sabes, me conoces más que nadie, sabes que esta guerra es diaria y que en el campo de batalla muchas veces debemos abandonar cosas, situaciones, momentos y personas; pero son los costos que se deben asumir cuando se ha decidido ser consecuente.

La guerra tiene distintas fases y puede tener variados motivos, hoy estoy en GUERRA CONTRA TODO LO QUE ME ANGUSTIA, y me angustian varias cosas, por lo mismo debo defender muchos frentes con la misma fuerza.

No es fácil explicarte esto, un día un compita me escribió en una carta una frase que me marcó para siempre, me dijo: NO TE APURES, HAY TIEMPOS Y MOMENTOS, A VECES LOS QUE MÁS HABLAN SON LOS QUE MENOS HACEN. Yo creo que éste es el momento justo para explayarme, no quiero caer en las garras de la mentira, mucho menos contigo.

Sé que aún no logro la integridad y quizás esté lejos de lograrla, pero avanzo hacia ella, Hija mía; ésta guerra está cargada de amor, amor por los míos, por los que han estado en el campo de batalla junto a mi; por los que fueron más valientes, eligieron otra trinchera y ahora están en las garras de esa máquina moledora de carne humana llamada prisión; amor por los que siguen estando y amor por los que vendrán.

Es tan difícil hablar de amor en el contexto de una sociedad tan viciada y superflua, y no hablo del amor carnal solamente, hablo del amor en general, ese que se ha subestimado hasta un punto agobiante y vomitivo.

Sé que te queda muchísimo por descubrir, pero estaré a tu lado, cuidándote como a toda la manada; porque jamás podrán vaciarnos, aunque lo intenten en la escuela, en la televisión y en la prisión. Somos irreductibles e indomables, somos libres y salvajes, amor; SOMOS LA SELVA. Y esa debe ser nuestra certeza, la seguridad de que nuestra LIBERTAD no se tranza, no se vende, ni se compra.

Somos puros y estamos en guerra contra la sociedad y su cinismo, contra todos quienes intenten reprimirnos: Padres, maestros, curas, fuerzas de orden, pareja y estado.

Mi promesa sigue en pie; no abandonaré ésta guerra, aunque a veces sienta que decaigo, tomaré fuerzas y seguiré defendiendo las sonrisas, nuestras sonrisas. Éste amor es la pólvora que detonará en los cuerpos de nuestros enemigos, éstas sonrisas son los misiles que subvertirán su nefasta cotidianidad. Odio eterno a la maldita rutina; amor incondicional a la subversión y pasión sin límites por la revuelta.

Quizá ni siquiera necesitemos atentados, con el hecho de existir, amarnos y vivir como deseamos y no como ellos quieren, ya les estorbamos bastante.

Te amo hija, en ésta guerra me jugaré la vida si es necesario, como escribió un compita por allí: “Quemaría ésta ciudad entera por verte sonreír”. Porque nuestras sonrisa son lo más importante, porque estoy segura de que tu sonrisa será la más hermosa.-

domingo, 30 de diciembre de 2012

Bitácora de viaje 2


El viaje terminó antes de lo esperado, últimamente todo está terminando muy de pronto, tanto así que la vida no me da tiempo para respirar y tomar un nuevo impulso, para emprender otra vez el vuelo hacia un confín distinto, hacia un futuro mejor, hacia la esperanza misma de volver a sonreír de verdad, con el corazón y la nariz, con el pecho y los pómulos enardecidos.

No alcancé siquiera a llamar para contarte que en ese lugar no corría viento norte y que el sol no se escondía en la playa, de modo que me ayudaras a resolver ese conflicto. De verdad quería llamarte y contarte eso, si fuiste capaz de aprehender la clasificación de las nubes tan rápido, estaba  segura que me ayudarías a descubrir por qué el sol no se escondía en el mar…

De vuelta a la asquerosa capital, inventé una respuesta bastante poco científica, pero creo que el sol debe alejarse del mar a veces, es una injusticia que la luna y él coqueteen tantas noches, es injusto que las estrellas también le hagan guiños al mar. Es injusto que el mar sea tan incondicional para todos y que todos lo dejen de vez en cuando. Yo creo que el mar le explicó eso al sol y el sol se molestó un poco, él jamás pensó que alguien podría cometer tamaña osadía con el astro rey, pero así fue, estoy segura.

Entonces, decidí también que el mar seguiría siendo mi lugar favorito, porque es como yo, inmenso e inesperado, furioso y calmo, todo y nada, hoy solo existe una diferencia: TODO AHORA O NADA PARA SIEMPRE

Espero que tu, querido sol logres comprender a éste mar que hoy desea que vuelvas a esconderte tras él, espero que tu, querido sol  vuelvas a ponerte junto a mí. Espero volver a verte, a verte sonreír junto a mí.
El viaje se detuvo, pero no acabó,  lo emprenderé nuevamente cuando decidamos que hacer con nosotros, con la complicidad y las ganas, espero poder ser tan inmensa como el par para comprender al cambiante sol, deseo ser tan incondicional como lo prometí.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Bitácora de viaje 1


He estado horas intentando escribir algo, pero de pronto miré hacia el frente y caí en cuenta que por fin lloró esa nube negra que me ha rondado hace tres días.

No viajé para escapar, al fin y al cabo siempre supe que el clima triste me seguiría donde fuera. Pero de todos modos la lluvia ayuda un poco, me obliga a recordarte cantando mi canción favorita mientras hacíamos el amor, o quizás solo me hacías el amor, porque sí, debo reconocer que soy egoísta y siempre estoy buscando más y más placer, sin darme el tiempo de complacer a los demás.

Creo que para los habitantes de este desolado lugar debe ser triste que llueva el día de navidad, porque arruina sus planes nefastos o esas cosas.

A mí me agrada la lluvia, más aún el viento que comenzó a correr mueve mi pelo y llego a creer que me veo bonita así.

El clima aquí es más triste que en cualquier lugar, imagina un pueblo lleno de ancianos, sin stickers en las paredes y más aletargado que la mismísima siesta colonial. A veces, cuando la esperanza me invade pienso que cuando vuelvas deberíamos venir acá y darle vida al desierto, llenar de colores este lugar y volver a ser felices.

Al parecer, antes de venirme, intenté explicarte los motivos de mi viaje, pero no estoy segura de eso, porque los días han sido muy confusos y no logro recordar bien varias cosas.

El punto es que antes de que nos encontráramos, solía teorizar sobre la libertad, sobre la autonomía, el amor libre y la independencia, hasta ese punto aquellos preceptos me parecían válidos, porque jamás habían chocado con la práctica. Y las primeras veces seguía siendo así, tengo la impresión de que todo cambió la noche en que no hicimos el amor, entonces al despertar, sentí quererte más que nunca, no pude evitar los deseos de tenernos por más tiempo y compartir nuestras risas, nuestros silencios y nuestros abrazos.

Yo creo que ninguno de los dos pensó que las cosas se sucederían así, yo jamás imaginé que al volver no estarías y que no alcanzaría a besarte y acurrucarme en tu pecho. Y tú, de ningún modo imaginaste mi desesperada reacción producto de la interpretación del vuelo como abandono. He llegado a pensar que en más de algún momento me aborreciste al sentir mi furia, al notar que no comprendía tu misiva.

El viaje recién comienza y sospecho que esta será la parte más difícil, es decir, sé que recién está comenzando el análisis y queda aún la definición. Definirme será lo más costoso.

De cierto modo yo también conduzco estas palabras frías, la diferencia es que yo no sabía que los días de melancolía volverían tan pronto, una certeza me queda: Afuera echaré lo malo que tengo… aunque sigo pensando en el dolor profundo, me levanto, miro al cielo e intento no confundir…

Tengo la esperanza de que volveré a volar (porque sí tengo alas) y volveré a soñar que giro sobre el mandala donde me cristalizaste, donde me dibujaste, donde comenzaste a significarme.

Sigue lloviendo, el aire sigue soplando fuerte, es más en este mismo momento todo se intensifica y llego a creer que eres tú que vienes a volar conmigo.

La lluvia se detuvo, pero el torbellino interno sigue acechándome, pienso si en estos momentos estás bien (espero que así sea), si has comido, si has pintado, si te sigue faltando el acrílico rojo que tengo en casa, si has compartido tus emociones con alguien, pero dudo que otra persona comprenda lo que sucede.

He pensado en volver, he pensado en las infinitas ganas que tenía de resignificar ciertas fechas y momentos que para ambos han resultado  nefastos en los últimos años, pero no puedo volver hasta no saber que tienes las ganas y disposición de verme. No puedo volver hasta no sentirme segura de poder mirarte a los ojos y decir con certeza: Acá está la mujer que prometí ser.

¿Sabes? El sentimiento que me invade es la impotencia, por no poder contenerte, por no poder correr a tu lado y decirte que todo va a estar bien, que valdrá la pena que pase todo el tiempo que sea necesario para volver a compartir nuestros momentos.

Tú me hiciste sentir mujer, cada caricia, cada beso, cada abrazo completo me hizo crecer, me hizo cultivar un sentimiento muy parecido a la plenitud. Y sé que hubieron momentos que definitivamente fueron horrorosos, pero volvería a pasar por ellos una y otra vez para demostrarte que sí quiero estar en todas.

También siento miedo, temo que tu vuelo sea tan largo que la posibilidad de tu regreso se diluya. No sé como enfrentaría esa situación.  De momento solo estoy poniendo toda mi fe en que volveremos a ser y estar.

¿HIC ET NUNC? Difícil, sobre todo si no somos ni estamos. Tenemos tanto que aprender del compañerismo, tengo tanto que seguir aprendiendo de ti, que eso mismo hace que me aferre a la esperanza de que volverás, de que seremos.

Ven, seremos, compa!

sábado, 15 de diciembre de 2012

Carnaval


Tengo un carnaval de deseos, de sueños por cumplir, un carnaval que no se detiene, que es alma y piel, que es ritmo encendido como tu boca  intentando cantar mientras hacemos el amor. Tengo un carnaval de dos, un carnaval infinito como tu mirada perdida en el espacio buscando una razón, buscando un argumento, buscando explicaciones a lo inexplicable. Tengo un carnaval colorido y bullicioso, tengo un carnaval intrínseco en las venas, porque somos carnaval, somos la alegría, somos contradicción, somos vida, somos complicidad, somos resistencia, somos complemento, somos fuga y somos fuego.-